Jóvenes Futuros Escritores

Escritores en el Blog

lunes, 13 de julio de 2009

Amor Vampiro, enviado por el escritor Andres Pons.

Bueno, ahora si, en respuesta a una petición de un Escritor recibimos algo realmente satisfactorio. El escritor se llama Andres Pons, es un escritor y crítico de cine mallorquín. Estamos muy contentos con lo recibido, en momento de obtener más, se los haremos saber.

Bueno a continuación dejo el escrito que envió.

AMOR VAMPIRO
POR ANDRES PONS

Manolo llega de nuevo tarde al trabajo, su última película le trae demasiados quebraderos de cabeza. Actores incompetentes, un guión que no ve la forma de sacarlo, múltiples problemas en la producción. Un desastre de los que ya se encuentra acostumbrado.

No en vano lleva unos diez años metido en la serie b directa al video o, en este caso DVD, canales por cable a pesar de su juventud. No cuenta con mucho más de 30 años. El hombre es totalmente feliz en ese mundillo donde entró al colaborar en algunos cortos para colegas. Sin saber ni cómo lo empezaron a llamar para
hacerse cargo de todo tipo de producciones, todas orientadas al mismo fin.

Presupuestos mínimos que aseguren una rápida recuperación del dinero invertido.

ZOMBIES, vampiros, Hombres lobo, sobre todo, muchos psicópatas pululaban por sus cutres realizaciones donde el sexo rozaba la pornografía, siempre acompañado por litros de sangre y humor grueso. Venta fácil que le permite llevar una vida aseada. Sus padres se dedican al cine aunque en una faceta muy diferente, ellos son guionistas trabajando en producciones de más alta alcurnia. A ninguno le hace muy feliz el camino de su hijo pero no les queda más remedio que aceptarlo.

De todas formas hace tiempo que el joven vive en un piso de Madrid. Sus padres, que siguen en Mallorca, tan solo sé ven de tarde en tarde. Nunca se sintió comprendido por ellos en una relación siempre fría.

Vivía solo sin novias ni mujer a la vista, él prefiere amigas para pasar el rato sin compromisos, no quiere por el momento engancharse con nadie. “Si soy feliz tal como estoy ¿Por qué estropearlo?” Afirmaciones totalmente prácticas que sin duda nadie le discutía.

De estatura que roza el 1,78, pelo y tez morena, unos ojos marrones muy bonitos lo mejor de un rostro acompañado del cuerpo algo regordete. Es uno de estos tipos que no destacan por su belleza, aunque tampoco se le puede considerar feo. Un hombre normal y despreocupado que tiene las ideas claras.

Al llegar a los estudios ya tiene que lidiar con los productores totalmente enfadados ante su retraso.

Enseguida se disculpa haciéndoles ver que el tráfico en la gran ciudad es realmente aplastante.

Tras llamar a los cámaras y ayudantes, toda la parafernalia se pone en moviendo espera grabar un par de escenas en está tarde.

- Chicos venid aquí.

Los dos actores acuden con cierto sopor en sus miradas a la llamada, todos desean terminar cuanto antes esa mierda y cobrar los cuatro duros.

Lo malo es que la actriz principal que debe ser la pasional y bella vampiro tiene bien poco de pasional, pero lo peor es que tiene menos de belleza. Una presencia de 1,60 acompañada de cara de caballo no es el glamour que precisamente se buscaba. El actor si que es un tipo bien parecido, alto, rubio y ojos azules, lo malo es que no sabe ni interpretar una sola frase.

El joven director, sudando, da las instrucciones:

- Es una escena muy simple, tú Carlos te encuentras de espalda maldiciendo la pérdida de tu amor, entonces Eva entras para abrazarlo por detrás, le besas el cuello que muerdes a continuación. Entonces el deseo os ataca a ambos para realizar en la cama el amor con fiereza. Bastará que os desnudéis del todo y que tú lamas sus pechos, entonces se gime un instante y se acabó.

Entonces el gran Carlos lanza otra de sus preguntas:

- ¿Cuando se termina la escena?

- Cuando escuchéis “corte” se finiquita todo, quiero que improviséis y nosotros ya rodaremos.

Antes de que contesten, el director se aleja de la escena mascullando entre dientes.

Su fiel ayudante Juan, a quien conoce desde el instituto, es su pañuelo de lágrimas:

- Siempre intenté hacer algo mejor, tengo un sueño de regalar un gran filme de terror, nada de explotación, me refiero a una buena película con intérpretes de verdad, con un guión que cuente algo. Realizar alguna cosa con la que sentirme orgulloso, ¿Sabes a lo que me refiero? Es duro trabajar diez horas diarias en basura para pajilleros.


Su amigo asiente divertido:

- ¿Quién te crees que eres? ¿Kubrick? Vamos colega es lo que nos da de comer, después viajamos por festivales, nos pagamos la hipoteca. Aunque este filme sea de lo peor que te sale, a pesar de que querías darle una mirada más adulta, no es culpa tuya. Si nuestros amigos productores no se gastan más que 18000 euros, además de contratar a actores no profesionales, no podemos hacer nada mejor. Estoy seguro que tienes mucho talento escondido pero desde el principio aceptaste este juego, una vez que entras no sales, ninguna productora importante te avalará viendo tus trabajos.

Por desgracia Juan tenía razón.

Anochece en el atasco de nuevo, las tripas no dejan de cantar, el móvil suena con su insistencia de siempre.

El productor le alecciona sobre lo próximo a rodar, maldita libertad que ni le dejan autoría para desempeñar por si mismo una escena.

El mesón, tal como es costumbre, se encuentra a reventar, al autor no le hace falta ni pedir el menú para que le sirvan. Lleva años acudiendo a comer o cenar siendo fiel a ese tranquilo lugar que tiene una clientela fija y precios aceptables.

Algo le deja sin respiración al notar que es lo que encuentra diferente en la familiaridad de siempre. Una joven morena pide una cerveza en la barra, debe andar por los veintisiete más o menos, mide poco más de 1,70 y sus facciones son las de una diosa.

Grandes ojos negros, con preciosa cabellera rizada de color oscuro, boca, nariz perfecta y un cuerpo con curvas de infarto, moldeado en belicosas piernas con nalgas esbeltas. Unos pechos hechos para el pecado. Su sonrisa es dulce aunque tiene la mirada triste, como de desamparo, a la vez que irradia cierto peligro. Unos matices irresistibles además de un vestuario extravagante.

Parece salida de un filme de vampiros, con ese traje ajustado, estilo gótico, de color rojo pasión, se rodea con una gran capa negra.

Sorprendentemente enfila el camino hacia la mesa de Manolo con decisión.

- Disculpe ¿Puedo sentarme?

- Por supuesto - responde el aludido con voz temblorosa - No es usted de por aquí, nunca la había visto.

- No soy de aquí, en realidad vengo de un lugar no demasiado agradable, digamos que me escape de él, cambiando de tema soy una gran admiradora de su trabajo. No de sus filmes que son muy pobres pero se nota en cada uno de ellos su firma, creo que es mejor director de lo que aparenta. Quiero ser su actriz principal.

- Lo siento pero ya tenemos a la intérprete contratada, le agradezco mucho su interés en mi carrera.

- ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Perdone que me ría pero mucho me temo que su actriz no da la talla en el papel, digamos que me pasé por el rodaje. Pelee con sus productores que lo tienen esclavizado. Le prometo que le daré una interpretación sublime, que este filme significará su espaldarazo merecido, aunque para ello deberemos cambiar muchas cosas del guión. Cuando termine de cenar podría llevarme a su casa, en ella trabajaremos mis ideas.

El hombre se encuentra totalmente confundido, ¿De dónde sale está mujer? ¿Cómo puede ser que parece que lo sabe todo de mí? Sin embargo ante la extraña situación no puede negarse, la fuerza que le transmite la belleza que tiene enfrente le empuja a no negarse en nada de sus deseos.

- Me llamo…………

- Manolo pronuncia ella dulcemente. - ¿Acaso cree que no voy a conocer el nombre del director que va a situarme en la fama? Yo soy Vanesa. Sé que eres una buena persona. Honrada y trabajadora, aunque eso tus padres no sepan asimilarlo, ellos siempre te pidieron sobresalientes en tus estudios, que destacaras en los deportes, tú no estuviste a la altura.

- Es igual, no por ello dejas de ser brillante, solo que el verdadero talento no lo sacaste a relucir.

- ¿Sabes? Esto es un poco extraño, no entiendo el puesto que conoces mi vida, ni entiendo tampoco por qué supones tantas cosas de alguien que ni conoces.

- Puede ser extraño, pero nos necesitamos mutuamente.

- ¡Ya! Al menos dime algo sobre ti, cuéntame de donde eres, de tu familia, ¿A que te dedicas?

- Hace muchos años que no veo a mi familia, soy mucho mayor de lo que aparenta mi aspecto, me dedico a sobrevivir, aunque en ocasiones la sed es demasiado fuerte, pero quédate con eso. Solo soy en el fondo de todo una chica que quiere ser normal, que necesita amar y sentirse amada, encontrar la humanidad que todavía posee en su ser.

- Bueno, mejor no me cuentes nada, veo que tienes mucha imaginación, vamos a casa a ver que puedes ofrecerme.


……………………………………………………………

- ¡Nunca me pasó algo parecido! Exclama entusiasmado el joven ante la fuerza narrativa que desarrolla frente al teclado. El guión se rescribe prácticamente de principio a fin creando un relato maduro lleno de tensiones, fuerza y gran densidad dramática.

¿De donde salía de repente esa capacidad? ¿Es la chica misteriosa su inspiración? Tal vez siempre tuvo ese talento escondido.

En compañía de Vanesa pasa por diferentes sentimientos, se abre de los adentros contándole sus frustraciones, sueños no convertidos en realidad, prácticamente le habla desde la infancia hasta el momento actual.

Rendido, cae dormido en el regazo de su bella amiga, que con suavidad lo tiende en el sofá, que sale después del pequeño apartamento.

El camino la guía hacia el cementerio, lugar de la muerte que tanto conoce cantan los seres de la noche, la niebla es densa. La tumba de sus padres le trae desagradables recuerdos. Una silueta se acerca.

El hombre, de una edad indefinida, vestido de riguroso negro, posee un corte aristócrata con su sombrero de copa y el bastón que mueve elegantemente en sus manos enguantadas.

Gran estatura, un sublime rostro aterciopelado de ojos azules, largo cabello dorado y sonrisa celestial a la vez que fría.

- Eres tan previsible desde que escapaste supe que tarde o temprano vendrías aquí. No entiendo esa actitud por remover el pasado.

- ¿No lo entiendes? Los ojos de Vanesa escupen fuego – Para algunos es fácil olvidar lo que un día pasó, para mí no. Entrasteis en una casa de gente que nunca hizo daño a nadie, matasteis a mis padres delante de mis ojos. Tuve suerte que te enamorases de la chica que lloraba, que solo la transformaras en un monstruo. Sabes de sobra que mi deseo es venganza, que jamás te amé a pesar de tus lujos porque no elegí ser inmortal ni poderosa. No fue mi decisión matar a gente inocente por su sangre, no puedes obligar a nadie a ser lo que no quiere ser.

- ¡Basta de tonterías! ¡Soy tu creador y me debes respeto! Eres el más poderoso vampiro después de mí, tienes facultades humanas que te permiten no temer a la luz del sol y beber o comer lo que quieras. Puedes caminar en el mundo que quieras siendo siempre bella. ¿Qué más puedes pedir? ¿Ser como ellos? ¡Míralos! Son seres inferiores llenos de miedos, de inseguridades. Nosotros nos entregamos a los placeres ocultos que otros no pueden alcanzar. Debes volver.

- ¡Ya salio el gran Orlof! ¡Rey de los vampiros! ¿Alguna vez te paraste a pensar que fuiste humano? Nosotros somos monstruos robotizados, no amamos, solo deseamos. No volveré a un reino infectado de tinieblas, además un hombre bondadoso necesita mi ayuda, mi deseo es vivir aquí, entre los humanos.

- ¡Para ser considerada un monstruo! Te olvidas de un pequeño inconveniente, necesitas sangre. Dentro de poco, tal vez unos días o meses, saldrá tu animal interior a matar. ¿Serás aceptada entre ellos? Te diré lo que va a pasar, todos te temerán o tal vez te odiarán y acabarán contigo. Te daré un margen para que juegues a la buena chica con ese desgraciado que intentas ayudar. Si no vuelves bajaré del infierno con unos cuantos ángeles para acabar contigo. Tú elegirás lo que quieres. Nosotros no soportamos la traición.

Tras una brisa helada el gran jefe desaparece.

Ella sabía desde el principio lo que pasaría ¿Puede enfrentarse a él? La respuesta clara es un no rotundo. Es mucho más fuerte en todos los sentidos, no tendrá piedad para infligirle dolores inimaginables, pero a pesar del peligro su decisión está tomada. Moriré en Madrid que es donde nací antes incluso que la ciudad tuviese su nombre. Si mato a alguien para sobrevivir solo será basura que por sus pecados no merece vivir.

Tal vez la fuerza humana que todavía recae en ella le permita afrontar la lucha, de momento debe ayudar a un chico a conseguir amarrar su destino. Realizaré el bien mientras pueda, después tendré que hacer el mal. Pero mi alma será siempre libre sin pertenecer a nadie. Con ello viviré o moriré con honor.

Tras estos pensamientos se encamina el regreso con una sonrisa de ánimo “tengo un filme que realizar” se dice en voz baja.

Al día siguiente se empieza a rodar desde la primera escena, con el guión nuevo él ayudante de dirección y gran amigo Juan no sale de su asombro.

Dispara las preguntas sin esperar respuesta, la mayoría sobre dos temas que le intrigan sobremanera.

¿De donde sacó a esa fabulosa actriz? ¿Quién es? ¿Cómo puede ser que rescribiera un guión completo en solo una noche? Lo más increíble es sin duda que los productores aceptaran todos los cambios sin rechistar.

El director se limita a contestar la verdad.

- Ella me encontró a mí, no se nada, ni de donde es, tampoco sé nada de su familia, solo puedo asegurarte una cosa. Que me inspiro sacando todo lo que tengo dentro, que es preciosa y que actúa como los dioses.

- ¿Los productores? Yo no los convencí, ya te puedes suponer quien fue, esa chica es lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo, creo que está completamente loca, se cree de verdad un vampiro o algo parecido, pero de momento dejemos seguir el juego.

El asombro no deja articular palabra al compañero de fatigas, su rostro, siempre seguro, se arruga ante la duda. Eso desata las carcajadas del director, que le llama cariñosamente “osito”, sobre todo cuando se preocupa con esos tics tan característicos en él.

Lo del apodo viene por su gran envergadura, próximo al 1,90, con prominente estomago aunque también gran anchura de espaldas.

Muchas veces aprovechaban su imagen de gigante de buen corazón para pequeños papeles. Unos cinco años mayor que Manolo, no lo parecía ante sus rasgos aniñados.

La verdad es que todos lo aprecian por su bondad, hombre de familia felizmente casado con una actriz de serie b de su misma edad y padre de un niño pequeño que espera no se dedique al mundillo del cine, ya que no le acaba de convencer una vida tan competitiva y llena de falsedad.

La escena se desarrolla y llaman su atención sacándole del letargo en que se encuentra sumido. La desconfianza crece a cada momento que observa a la extraña Vanesa.

Ella, con un monologo, postrada en un banco de un parque, ve la gente pasar, articula cada palabra con enorme tristeza de lo que se siente al no poder llevar una vida normal, como esas chicas felices que pasean con sus novios.

Condena su maldición entre lágrimas.

Todos asisten callados ante la luz que sale de toda la interpretación, llevada a cabo con desgarradora intensidad. Parece brillar en su largo vestido blanco, la mirada abarca desamparo, con una belleza llena de fragilidad a la vez que fuerza.

El “corten” rompe el silencio, sin pensarlo todos los del equipo de rodaje acuden en bandada a abrazarla, la escena queda poética, maravillosa, rodada con una maestría que nadie podía figurarse en un director de explotación. Los murmullos no dejan de afirmar una verdad como un templo.

- Esto puede ser algo muy grande, un autentico hito en el terror con drama, echo con poco presupuesto. Los productores se frotan las manos ante la pareja de actriz/ director que acaban de encontrarse de la noche a la mañana.

La joven pasa de las lágrimas a las sonrisas en el descanso, donde insiste en invitar a comer a su amigo.

- Estuviste maravillosa, no me creo que no actuaras antes.

- No estoy interpretando, lo que digo me sale de adentro, son mis sentimientos verdaderos.

- ¿De verdad te crees vampiro? ¿Es un método de eso que utilizáis los interpretes? Realmente empiezas a preocuparme.

- Es hora que veas con tus propios ojos la verdad ¿Vamos a tu casa?

Tras acceder se encaminan hacia su apartamento, puede ser que esté completamente loca, pero no puede ignorar lo que empieza a sentir por ella.

La desea con todas sus fuerzas, solo piensa en poseerla, además de que le embarga el misterio que rodea su ser. Parece salida de un cuento gótico, donde nada tiene sentido.
Es una locura, ya que solo la conoce de unos días, pero la normalidad desde que la vio no hace acto de presencia, ese sentimiento es enamoramiento al no poder dejar de mirarla.

Sin pensar, la besa apasionadamente, abrazándola fuertemente.

- Lo siento, yo no suelo comportarme así

- No te disculpes - responde ella devolviéndole el beso.

Entran en la habitación sin dejar de acariciarse, desnudos caen sobre la cama, él la besa suavemente por todo su cuerpo, arrancando suaves gemidos, se mueven lentamente, llegando al éxtasis conjunto.

Abrazados intentan alargar el momento:

- ¿Dónde estabas todos estos años? Eres mi princesa que acaba de rescatarme, o tal vez una bruja, ya que desde este momento solo quiero vivir para amarte.

- Ya te amaba incluso antes de verte, ahora solo puedo decir que el mundo es bonito en ocasiones. Debes saber quien soy en realidad, entonces creo que me despreciarás.

- Jamás podré despreciarte. Dime ¿quien eres? Quiero saber tus secretos para poder comprender lo que te hace sufrir y solucionarlo juntos. Deseo estar contigo en toda mi vida. Mi mundo ya no tiene sentido si no estás siempre conmigo.

Un dulce beso que se funde en un nuevo abrazo, ambos amantes callan ante el frescor del amanecer. Ella empieza a llorar desconsoladamente.

Sin más preámbulos se crea una imagen ante Manolo:

Un lugar negro, con castillos derruidos, formados por seres, algunos bellos y otros deformes. Todos se alimentan de sangre humana, de hombres y mujeres raptados, orgías llenas del color rojo de los crímenes.

Ella aparece en una con cara aterrorizada pidiendo clemencia para sus padres
que son devorados. Él hombre alto la muerde en el cuello.

-¡Ahora eres una de nosotros! Exclama con gran sonrisa, mientras la bella joven cae sin sentido en el sueño de la muerte.

Las imágenes pasan viéndola matar para sobrevivir, el tiempo se convierte en la mano derecha del jefe del clan, pero en las noches, cuando está sola, llora su desgracia... a pesar de entregarse a la nueva vida.

Un día decide escapar para volver a la tierra de donde proviene, resolviendo ayudar a un director mediocre de quien se acaba de enamorar perdidamente.

- Ya sabes la verdad a grandes trazos, ellos vendrán a buscarme, lo nuestro es imposible. No debes temer, nunca te haré daño. Supongo que me consideras un monstruo, no puedo recriminártelo.


Ya vestidos se miran en silencio en el salón, él con voz temblorosa, empieza a preguntar.

- ¿Puedes explicarme como te puedes mover libremente a la luz del sol? Además no encuentro respuesta al verte comer de todo.

- ¡Claro! – Asiente ella con ironía – Si vemos una cruz huimos, se nos mata con estacas o el ajo nos hace huir. Olvídate de tus películas, los vampiros somos medio humanos, aunque tengo que admitir que algunos no pueden resistir el día, los más poderosos si que lo logramos. Nos mata lo mismo que acaba la vida con cualquiera, una bala, una caída. Lo difícil es que una bala nos alcance, o algo por el estilo. Que alguien sea lo suficientemente fuerte para dañarnos.

El hombre, con los ojos llorosos, articula

- Por una vez que encuentro el amor, es con un ser sobrenatural de todas formas no puedo obviar mis sentimientos. Quiero luchar contigo, no dejaré que te dañen, solo eres una victima.

Ella se abraza fuertemente.

- Ahora tengo que ir a cazar, quédate aquí, lucharemos juntos.

Desaparece ante la mirada llorosa de su amante.

- Joder, esto no se lo cree nadie.

En la calle se respira el mal, cuatro hombres de mal vivir acosan a une pobre joven aterrorizada, uno de ellos la empuja al suelo.

Las carcajadas resuenan entre el olor a alcohol, uno de ellos empieza a bajarse los pantalones mientras los demás sujetan a la indefensa victima, una fría navaja acaricia su mejilla.

- ¡Quieta puta! ¡Veras como te gusta! Vas a comprobar lo que son hombres de verdad. No esos maricones bien vestidos de discoteca.

Una voz resuena a sus espaldas, la morena con atuendo blanco, ajustado, que permite observar sus deliciosas formas, los mira desafiante. Parece que una luz la envuelve.

- Yo tengo ganas de unos hombres de verdad, ¿Sois vosotros los que me van hacer disfrutar? Sus labios dibujan una sonrisa de confianza, avanza lentamente hacia ellos.

- ¿De donde salio la guarra? pregunta uno de ellos acercándose
- ¡Eso da igual! Responde otro con el rostro del deseo. – Vamos a demostrarle con quien juega.

Los cuatro ríen abiertamente sin saber que esas son sus últimas sonrisas no tiempo a reaccionar ven ante sus ojos desaparecer a la presa que aparece de repente a la espalda de uno.

Le agarra la cabeza arrancándosela de cuajo, bebe en el interior de ella con el ansia del hambre contenida. Los gritos de horror se suceden.

Las unas de sus manos crecen rápidamente. Prácticamente porta diez cuchillas.

Con un salto mortal corta el cuello a otros dos, que se ahogan en su propia sangre. El que queda sale corriendo. pero no existe la piedad.

Se le planta delante con enorme velocidad, con gran precisión atraviesa su pecho, sacando el corazón devorando ante los ojos de la victima, la sangre que inunda el lugar no salpica ni una gota su vestido.

La chica que permanece en el suelo está al borde de un ataque.

- ¡Vete! Recuerda que las chicas jóvenes deben tener cuidado por donde pasan.

La joven desaparece rápidamente entre llantos, seguramente contará lo que acaba de presenciar a todas sus amistades. ¿Qué más da? Nadie va a creerla.

La escoria con la que alimentarse se multiplica en los recovecos de la ciudad, pasan los días en el rodaje y las noches en las calles. Apenas unas horas de sueño la mantienen fresca, el amor unido a la sangre que se sirve en cada madrugada le proporciona un gran poder. Son simples vagabundos o drogadictos que a la policía ni le interesa investigar. Circulan leyendas sobre una súper mujer que ajusticia sin piedad el mal.

Todo queda en cuentos de terror de novela barata, que por supuesto se olvidan rápidamente, sin dar crédito a los que pregonan descomunales tonterías.

El día llega, justo en la celebración del final del rodaje siente la fuerza del malvado Orlof. Es hora de enfrentarse a su destino. Desaparece sin dejar rastro, es su lucha y no quiere arrastrar a su amor a una muerte segura.

No hacen falta muchas palabras en el cementerio. En esta ocasión no se viene a parlamentar. Solo una pregunta que según la respuesta obtenida desencadenará la guerra.

- ¡Es el día de llevarte de vuelta! Volverás viva o muerta, tú decides.

- Ya sabes mi posición, me quedo aquí o muero con honor, pero jamás volveré a ser lo que no quiero, si te elimino conseguiré ser humana de nuevo. ¿Crees que no sabía que matando al que me convirtió lo lograba? Esperé este momento mucho tiempo. El poder que poseo ahora es el adecuado para derrotarte.

Los ojos del gran vampiro se incendian en fuego, bajo la tierra surgen enanos con sonrisas que dejan entrever dientes afilados muy negros. Casi un centenar que rodean al señor.

A la orden de “a por ella” se lanzan a por la chica.

Los colmillos de ella aparecen, las uñas crecen, la lucha comienza bajo el aullido de un lobo aterrorizado ante el espectáculo que rodea la luna llena.

Los primeros son recibidos por las manos en guantadas en espadas, las cabezas son cortadas ante los gritos del dolor, corre la joven entre las tumbas buscando cobijo para los nuevos ataques.

Las piedras se levantan del suelo atacando furiosamente a los pequeños monstruos que son salvajemente aplastados. Cuando está a punto de cantar victoria uno de ellos la ataca a traición, por la espalda. Rápidamente clava sus colmillos sobre el cuelo desgarrando la vida. Ella reacciona partiéndolo por la mitad.

Come sus tripas con la furia que la embarga. ¿Cómo puede cometer tan grave error de pasársele por alto el único que quedaba para darle el pasaporte? Tal vez por eso no se encontraba en posesión de retar a Orlof. Las fuerzas desaparecen en un mareo, el suelo la recibe con su dureza. El frío la embarga, el cuello sangra abundantemente, eso es el final.

Una voz la despierta.

- ¡Un puedes irte! -Manolo, arrodillado ante la moribunda, la besa apasionadamente.

- ¿Qué haces aquí?

- Algo me dijo donde estabas. Déjame luchar, te pido el poder para vengarte.

- ¡Que bonito! -ORLOF aplaude divertido. – Todo por ese simple humano que se arrastra. Respóndeme si vale la pena morir por él.

- No voy a morir, pues mi héroe va salvarme, responde antes de morder a su amado, que cae violentamente, convulsiones mueven todo su cuerpo, para levantarle de un salto, totalmente transformado.

Su pelo es largo, los ojos brillan, una fuerza descomunal mueve el suelo.
Es el poder del hombre enamorado, del personaje gris que por una vez en su vida siente un poder que le embarga. Su voz suena profunda.

- Voy a matarte y ella revivirá en humana.

El jefe de los vampiros siente el miedo por primera vez en su existencia, ¿De donde sale ese poder? Antes de que pueda contestar el nuevo vampiro lo atraviesa fulgurantemente.

La muerte es instantánea, Vanesa se levanta recuperada totalmente, abrazándose al hombre que acaba de salvarla.

- ¿Qué hacemos a partir de este momento? - pregunta él.

- Con su muerte somos personas totalmente normales, tu vida de vampiro fue bastante corta. Solo nos queda vivir juntos para siempre y disfrutar del éxito de nuestras películas, tal vez algún día vienen otros a vengar la muerte de este miserable, lo aceptaremos. Sea como sea viviremos juntos o moriremos juntos.

La luna es testigo del beso entre numerosos cadáveres esparcidos. El amor vuelve a vencer al mal.

FIN
AP.



domingo, 12 de julio de 2009

Carta a un joven novelista

Fragmento de “Carta a un joven novelista”
Por Mario Vargas Llosa
Parábola de la solitaria
La ficción es una mentira que encubre una profunda verdad; ella es la vida que no fue, la que los hombres y mujeres de una época dada quisieron tener y no tuvieron y por eso debieron inventarla.
Ahora bien, cuando alguien ~por ejemplo, don Quijote o madame Bovary~ se empeñan en confundir la ficción con la vida, y trata de que la vida sea como ella aparece en las ficciones, el resultado suele ser dramático. Quien actúa así suele pagarlo en decepciones terribles.
Sin embargo, el juego de la literatura no es inocuo. Producto de una insatisfacción íntima contra la vida tal como es, la ficción es también fuente de malestar y de insatisfacción. Porque quien, mediante la lectura, vive una gran ficción ~como esas dos que acabo de mencionar, la de Cervantes y la de Flaubert~ regresa a la vida real con una sensibilidad mucho más alerta ante sus limitaciones e imperfecciones, enterado por aquellas magníficas fantasías de que el mundo real, la vida vivida, son infinitamente más mediocres que la vida inventada por los novelistas. Esa intranquilidad frente al mundo real que la buena literatura alienta, puede, en circunstancias determinadas, traducirse también en una actitud de rebeldía frente a la autoridad, las instituciones o las creencias establecidas.
El poder de persuasión
Hablemos, pues, de la forma de la novela, que, por paradójico que parezca, es lo más concreto que ella tiene, ya que es a través de su forma que una novela toma cuerpo, naturaleza tangible. [...] La separación entre fondo y forma (o tema y estilo y orden narrativo) es artificial, sólo admisible por razones expositivas y analíticas, y no se da jamás en la realidad, pues lo que una novela cuenta es inseparable de la manera como está contado. Esta manera es lo que determina que la historia sea creíble o increíble, tierna o ridícula, cómica o dramática. Desde luego, es posible decir que Moby Dick refiere la historia de un lobo de mar obsesionado por una ballena blanca a la que persigue por todos los mares del mundo y que el Quijote narra las aventuras y desventuras de un caballero medio loco que trata de reproducir en las llanuras de la Mancha las proezas de los héroes de las ficciones caballerescas. Pero ¿alguien que haya leído aquellas novelas reconocería en esa descripción de sus «temas» los infinitamente ricos y sutiles universos que crearon Melville y Cervantes? Naturalmente que, para explicar los mecanismos que hacen vivir una historia, se puede hacer esta escisión entre tema y forma novelesca, a condición de precisar que ella no se da nunca, por lo menos no en las buenas novelas ~en las malas, en cambio, sí, y por eso es que son malas~ donde lo que ellas cuentan y el modo en que lo hacen constituye una indestructible unidad. Esas novelas son buenas porque gracias a la eficacia de su forma han sido dotadas de un irresistible poder de persuasión.
Para dotar a una novela de poder de persuasión es preciso contar su historia de modo que aproveche al máximo las vivencias implícitas en su anécdota y personajes y consiga transmitir al lector una ilusión de su autonomía respecto del mundo real en que se halla quien la lee.
El estilo
El estilo es ingrediente esencial, aunque no el único, de la forma novelesca. Las novelas están hechas de palabras, de modo que la manera como un novelista elige y organiza el lenguaje es un factor decisivo para que sus historias tengan o carezcan de poder de persuasión. Ahora bien, el lenguaje novelesco no puede ser disociado de aquello que la novela relata, el tema que encarna en palabras, porque la única manera de saber si el novelista tiene éxito o fracasa en su empresa narrativa es averiguando si, gracias a su escritura, la ficción vive, se mancipa de su creador y de la realidad real y se impone al lector como una realidad soberana.
Es, pues, en función de lo que cuenta que una escritura es eficiente o ineficiente, creativa o letal. Quizás debamos comenzar, para ir ciñendo los rasgos del estilo, por eliminar la idea de corrección. No importa nada que un estilo sea correcto o incorrecto; importa que sea eficaz, adecuado a su cometido, que es insuflar una ilusión de vida ~de verdad~ a las historias que cuenta. Hay novelistas que escribieron correctísimamente, de acuerdo a los cánones gramaticales imperantes en su época, como Cervantes, Stendhal, Dickens, García Márquez, y otros, no menos grandes, que violentaron aquellos cánones, cometiendo toda clase de atropellos gramaticales y cuyo estilo está lleno de incorrecciones desde el punto de vista académico, lo que no les impidió ser buenos e incluso excelentes novelistas, como Balzac, Joyce, Pío Baroja, Céline, Cortázar y Lezama Lima. Azorín, que era un extraordinario prosista y pese a ello un aburridísimo novelista, escribió en su colección de textos sobre Madrid: «Escribe prosa el literato, prosa castiza, y no vale nada esa prosa sin las alcamonías de la gracia, la intención feliz, la ironía, el desdén o el sarcasmo». Es una observación exacta: por sí misma, la corrección estilística no presupone nada sobre el acierto o desacierto con que se escribe una ficción.
El narrador. El espacio
El primer problema que debe resolver el autor de una novela es el siguiente: «¿Quién va a contar la historia?» Las posibilidades parecen innumerables, pero, en términos generales, se reducen en verdad a tres opciones: un narrador~personaje, un narrador~omnisciente exterior y ajeno a la historia que cuenta, o un narrador~ambiguo del que no está claro si narra desde dentro o desde fuera del mundo narrado. Los dos primeros tipos de narrador son los de más antigua tradición; el último, en cambio, de solera recientísima, un producto de la novela moderna.
¿Recuerda usted el comienzo del Quijote? Estoy seguro que sí, pues se trata de uno los más memorables arranques de novela de que tengamos memoria: «En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…» Atendiendo a aquella clasificación, no hay la menor duda: el narrador de la novela está instalado en la primera persona, habla desde un yo, y, por lo tanto, es un narrador~personaje cuyo espacio es el mismo de la historia. Sin embargo, pronto descubrimos que, aunque ese narrador se entrometa de vez en cuando como en la primera frase y nos hable desde un yo, no se trata en absoluto de un narrador~personaje, sino de un narrador~omnisciente, el típico narrador émulo de Dios, que, desde una envolvente perspectiva exterior nos narra la acción como si narrara desde fuera, desde un él. De hecho, narra desde un él, salvo en algunas contadas ocasiones en que, como al principio, se muda a la primera persona y se muestra al lector, relatando desde un yo exhibicionista y distractor (pues su presencia súbita en una historia de la que no forma parte es un espectáculo gratuito y que distrae al lector de lo que en aquélla está ocurriendo). Esas mudas o saltos en el punto de vista espacial ~de un yo a un él, de un narrador~omnisciente a un narrador~personaje o viceversa~ alteran la perspectiva, la distancia de lo narrado, y pueden ser justificados o no serlo. Si no lo son, si con esos cambios de perspectiva espacial sólo asistimos a un alarde gratuito de la omnipotencia del narrador, entonces, la incongruencia que introducen conspiran contra la ilusión debilitando los poderes persuasivos de la historia.
Pero, también, nos dan una idea de la versatilidad de que puede gozar un narrador, y de las mudas a que puede estar sometido, modificando, con esos saltos de una persona gramatical a otra, la perspectiva desde la cual se desenvuelve lo narrado.
Las mudas tienen lugar ~[...] en Moby Dick o en el Quijote~ de un punto de vista espacial a otro.
Si estas mudas son justificadas, pues contribuyen a dotar de mayor densidad y riqueza anímica, de más vivencias a la ficción, esas mudas resultan invisibles al lector, atrapado por la excitación y curiosidad que despierta en él la historia. En cambio, si no consiguen este efecto, logran el contrario: esos recursos técnicos se hacen visibles y por ello nos parecen forzados y arbitrarios, unas camisas de fuerza que privan de espontaneidad y autenticidad a los personajes de la historia. No es el caso del Quijote ni de Moby Dick, claro está.
Es raro, casi imposible, que una novela tenga un narrador. Lo común es que tenga varios, una serie de narradores que se van turnando unos a otros para contarnos la historia desde distintas perspectivas, a veces dentro de un mismo punto de vista espacial (el de un narrador~personaje, en libros como La Celestina o Mientras agonizo, que tienen, ambos, apariencia de libretos dramáticos) o saltando, mediante mudas, de uno a otro punto de vista, como en los ejemplos de Cervantes [...] o Melville.
La caja china
Otro recurso del que se valen los narradores para dotar a sus historias de poder persuasivo es el que podríamos llamar «la caja china» o la «muñeca rusa» (la matriuska). ¿En qué consiste? En construir una historia como aquellos objetos folclóricos en los que se hallan contenidos objetos similares de menor tamaño, en una sucesión que se prolonga a veces hasta lo infinitesimal. Sin embargo, una estructura de esta índole, en la que una historia principal genera otra u otras historias derivadas, no puede ser algo mecánico (aunque muchas veces lo sea) para que el procedimiento funcione. Éste tiene un efecto creativo cuando una construcción así introduce en la ficción una consecuencia significativa ~el misterio, la ambigüedad, la complejidad~ en el contenido de la historia y aparece por consiguiente como necesaria, no como mera yuxtaposición sino como simbiosis o alianza de elementos que tiene efectos trastornadores y recíprocos sobre todos ellos.
Se trata de un recurso antiquísimo y generalizado que, sin embargo, pese a tanto uso, en manos de un buen narrador resulta siempre original. A veces, y sin duda es el caso de Las mil y una noches, la caja china se aplica de manera un tanto mecánica, sin que aquella generación de historias por las historias tenga reverberaciones significativas sobre las historias~madres (llamémoslas así). Estas reverberaciones se dan, por ejemplo, en el Quijote cuando Sancho cuenta ~intercalada de comentarios e interrupciones del Quijote sobre su manera de contar~ el cuento de la pastora Torralba (caja china en la que hay una interacción entre la historia~madre y la historia~hija), pero no ocurre así con otras cajas chinas, por ejemplo la novela El curioso impertinente, que el cura lee en la venta mientras don Quijote está durmiendo. Más que de una caja china en este caso cabría hablar de un collage, pues (como ocurre con muchas historias~hijas, o historias~nietas de Las mil y una noches), esta historia tienen una existencia autónoma y no provoca efectos temáticos ni psicológicos sobre la historia en la que está contenida (las aventuras de don Quijote y Sancho). Algo similar puede decirse, desde luego, de otra caja china del gran clásico: El capitán cautivo.
La verdad es que se podría escribir un voluminoso ensayo sobre la diversidad y variedad de cajas chinas que aparecen en el Quijote, ya que el genio de Cervantes dio una funcionalidad formidable a este recurso, desde la invención del supuesto manuscrito de Cide Hamete Benengeli del que el Quijote sería versión o transcripción (esto queda dentro de una sabia ambigüedad). Puede decirse que se trataba de un tópico, desde luego, usado hasta el cansancio por las novelas de caballerías, todas las cuales fingían ser (o proceder de) manuscritos misteriosos hallados en exóticos lugares. Pero ni siquiera el uso de tópicos en una novela es gratuito: tiene consecuencias en la ficción, a veces positivas, a veces negativas. Si tomamos en serio aquello del manuscrito de Cide Hamete Benengeli, la construcción del Quijote sería una matriuska de por lo menos cuatro pisos de historias derivadas:
1) El manuscrito de Cide Hamete Benengeli, que desconocemos en su totalidad e integridad sería la primera caja. La inmediatamente derivada de ella, o primera historia~hija es
2) La historia de don Quijote y Sancho que llega a nuestros ojos, una historia~hija en la que hay contenidas numerosas historias~nietas (tercera caja china) aunque de índole diferente:
3) Historias contadas por los propios personajes entre sí como la ya mencionada de la pastora Torralba que cuenta Sancho, e
4) Historias incorporadas como collages que leen los personajes y que son historias autónomas y escritas, no visceralmente unidas a la historia que las contiene, como El curioso impertinente o El capitán cautivo.
Ahora bien, la verdad es que, tal como aparece Cide Hamete Benengeli en el Quijote, es decir, citado y mencionado por el narrador~omnisciente y excéntrico a la historia narrada (aunque entrometido en ella [...]) cabe retroceder todavía más y establecer que, puesto que Cide Hamete Benengeli es citado, no se puede hablar de su manuscrito como de la primera instancia, la realidad fundacional ~la madre de todas las historias~ de la novela. Si Cide Hamete Benengeli habla y opina en primera persona en su manuscrito (según las citas que hace de él el narrador~omnisciente) es obvio que se trata de un narrador~personaje y que, por lo tanto, está inmerso en una historia que sólo en términos retóricos puede ser autogenerada (se trata, claro está, de una ficción estructural). Todas las historias que tienen ese punto de vista en las que el espacio narrado y el espacio del narrador coinciden tienen, además, fuera de la realidad de la literatura, una primera caja china que las contiene: la mano que las escribe, inventando (antes que nada) a sus narradores. Si llegamos hasta esa mano primera (y solitaria, pues ya sabemos que Cervantes era manco) debemos aceptar que las cajas chinas del Quijote constan hasta de cuatro realidades superpuestas.
El paso de una a otra de esas realidades ~de una historia~madre a una historia~hija~ consiste en una muda, lo habrá advertido. Digo «una» muda y me desdigo de inmediato, pues lo cierto es que en muchos casos la caja china resulta de varias mudas simultáneas: de espacio, tiempo y nivel de realidad.
(De Mario Vargas Llosa, Cartas a un joven novelista, Barcelona, Planeta, 1997)

Gracias al blog: http://escribirnovelas.blogspot.com/

martes, 30 de diciembre de 2008

La Organización

Buenos Días a todos los que visitan el blog de Jóvenes Futuros Escritores.


La organización va a todos aquellos jóvenes que escriben constantemente y no tienen un lugar donde exhibir sus creaciones literarias (no solo jóvenes, tambien pueden haber personas adultas), en la organización se quiere es obtener en los paises de Latino América se tome el arte de la Escritura, la Lectura como en España que tiene este motor definido y desarrollado a la perfección; poco a poco estamos consiguiendo patrocinaje y apoyo de algunas librerías y estamos contactando con algunos escritores a que se unan a nuestra comunidad para poder alentar y ayudar a todos los miembros de la comunidad en ¿Como hacer para publicar nuestro Primer Libro?, claro está esto no se obtiene de un día para otro, pero en dos días ya tenemos blog y casi en funcionamiento el foro, para que puedan hacer sus publicaciones a largo plazo.

Se tiene planificado hacer cada trimestre (eso va referente a lo que acordemos con las librerías), concursos de Poesía y de Relatos, planificaremos envios de regalos a diversos escritores y no solo de Latino América sino tambien de otros países, este sera seleccionado por El Escritor del Semestre, (hacer como en otros foros donde he estado, organizan un regalo para una escritora famosa, en mi caso una vez hicieron uno a J.K. Rowling, la escritora de la saga de Harry Potter."

La verdad entró esta iniciativa por parte de una pequeña agrupación de tres jóvenes donde observábamos que en países de América Latina, no se da la Literatura como debería darse, hay muchos pero muchísimos jóvenes que escriben muy bien y lamentablemente se ocultan detrás de las puertas que intentan abrir por el miedo a ser rechazados, pues nosotros somos la organización que está en contra de eso y por ese motivo la creamos, para que cada día se vaya surgiendo, avanzando y creciendo.

Vámos, anímate y únete.!!

Poesía: Escritor al Fin.

Acá dejo una poesía que escribí hace tiempo, ella expresa una parte de mí, espero les guste.

Las poesías y relatos que serán colocados acá es porque son los granadores del concurso mensual del Relato y Poesía del Mes. Ahorita no se aplica esto puesto que se esta creando y acondicionando el foro, aquellos que quieran que se coloque acá mientras sus poesías o relatos para que sean visto, simplemente que se una a la comunidad y envie un E-mail con lo que quiere publicar. 

Somos una organización seria, por tanto, estamos en contra del plagio; Saludos.


Escritor al Fin.


Ya llevaba un tiempo sin escribir

Y pensaba que mi don

Ya el se iba a marchar

Pero siempre se quedó junto a mí.

 

Pasé alrededor de dos meses

Y hoy estoy escribiendo nuevamente

Y puedo decir que cuando uno nace con algo

Con eso uno se queda hasta morir.

 

Y pues tengo la misma sencillez

La misma delicadeza

La misma dulzura

El mismos son.


En pocas palabras

Puedo decir que nada se me perdió

Y que tengo esta habilidad

Desde muy pequeño y ahora la estoy ejerciendo.

 

Tengo el sueño de llegar a ser famoso

Publicar uno o más libros

Quedar como poeta

Pero tranquilo, apenas soy un niño.

 

Tengo que vivir

Tengo que sentir

Tengo que apasionarme

Tengo que amar a alguien.

 

Esto es algo muy bello el escribir

Escribo todo lo que yo a de sentir

Escribo lo que vivo

Y de lo que quisiera vivir.

 

SOY UN ESCRITOR AL FIN.

Relato: Mi Despertar

Con este relato gane el primer lugar en el concurso relatos fantasy convocado por la escritora Viki Tapada en honor a su novela Mi madre creia en los cuentos de hadas. A mi particularmente me ha gustado el resultado, cuando termine de escribirlo y lo releí ya finalizado me senti satisfecha. En fin espero que lo disfruten XD.

Mi despertar... ¡Oh!, Lo recuerdo perfectamente, tan nítido y claro como si no hubiesen transcurrido tantos años... Como si el tiempo longevo no avanzara. Mi cuerpo se conserva igual, he de admitirlo, no ha cambiado en lo absoluto pese a que en diversas en ocasiones creo notar algo distinto: una ligera y apenas perceptible línea de expresión, mis parpados levemente caídos, o incluso mis senos ligeramente afectados —por la desconocida en mis tiempos de vida mortal— gravedad.

Pero al fin de cuentas sólo resultan ser invenciones de mi conciencia traviesa y eterna.
Ahora estoy aquí en pleno siglo XXI, recostada en un sofá victoriano de tapizado crema con un portátil a mano (sólo me faltaría la común taza de café al lado, pero no creo que le haga ningún bien a mi delicado y selecto organismo), en mi nuevo departamento ubicado en los suburbios, cómodo, íntimo, y completamente adaptable a mis necesidades. Nadie pondría en duda que soy una típica joven americana de no más de diecisiete años.

Me he adaptado muy bien debo confesarlo, aunque tengo que cuidarme de no reír muy fuerte o mover demasiado los labios al hablar, pues en estos tiempos no resulta nada estético tener colmillos largos.


Nunca se me abría ocurrido en mi larga vida —si puede llamársele así— que estos tiempos serian tan perfectos para mi naturaleza, que me brindarían tantas oportunidades; que una época fuera capaz de acogerme de la manera mas sublime sin las antiguas complicaciones. Ah..., si mis amigos de la infancia pudieran ver las maravillas de hoy en día. Si pudieran, no serian mortales.
En fin me presento, mi nombre es Monique, y os voy a contar como fue mi despertar... Mi despertar de la muerte.


Recuerdo que mi conciencia volvió fugaz y con fuerza, rápida cual vorágine como si alguien hubiese derramado un cubo de agua helada en mi rostro. Tenía el cuerpo completamente estirado, con las piernas extendidas y los brazos cruzados sobre el pecho. Me hallaba engorrosamente entumecida. Abrí los ojos y parpadeé por unos instantes; todo estaba oscuro, ni rastro de alguna leve filtración de luz.

Intente moverme, pero mis brazos no lograron deslizarse más allá de unos centímetros; probé con las piernas, pero mis rodillas chocaron con fuerza contra el duro material que me cubría. En ese momento la angustia se apodero de mí, ¡estaba encerrada en un espacio minúsculo! Comencé a golpear con puños y piernas, desesperada, consumida por el miedo. Mi subconsciente decía que en poco tiempo ya no podría respirar, que me ahogaría.

Enorme sorpresa me llevé al notar que no sucedía, que no me ahogaba, que la tierra ya se había colado por mi garganta y que no me afectaba, que lo que en realidad me desquiciaría casi hasta la rotunda locura seria otra cosa, un llamado... una sed.
Al principio fue como una necesidad, un clamor incesante que se extendía por mis venas invadiendo poco a poco cada partícula de mi ser. Después se convirtió en deseo, un deseo furioso y cruel que me quemaba intensamente. Lo necesitaba, lo quería, lo anhelaba..., ¿pero que?, No lo sabia, no tenia la menor idea, sólo debía salir de aquella estrecha prisión y mi instinto me llevaría, el me daría lo que necesitaba.

Como si una fiera primitiva se hubiera despertado en mi interior, comencé entonces a revolcarme desesperada. Recuerdo que golpeé de nuevo sin detenerme, incluso hasta que mis miembros comenzaron a escocer y luego a sangrar. Pateaba con furia, empujaba con impaciencia. De alguna manera sabia que lo lograría, presentía que mi cuerpo contaba con la fuerza suficiente para liberarme, y era verdad. Tan sólo segundos después, el mármol que me encerraba comenzó a ceder, a cuartearse y finalmente a romperse. Aparté la tapa sin mucho esfuerzo y un montón de tierra húmeda y fría se precipito contra mí —Pero si un sarcófago de puro mármol no había podido conmigo aquello tampoco me detendría—. Con dedos y uñas comencé a cavar hacia la libertad, sentía como si estuviera naciendo de nuevo, abriéndome paso en el interior de mi madre hacia la vida. Al fin, un rayo de luna traspasando mi tumba de tierra me indico que ya era libre. Al salir me tambaleé un poco, estaba débil por el esfuerzo. Aguardé un par de segundos sin moverme y luego comencé a dar pequeños pasos. Inhalé intensamente, purificándome; no había necesitado respirar, pero ya que nada me lo privaba no iba a desaprovecharlo. Me sentí más vigorosa, mas dispuesta para saciar mi sed.


El viento se estrellaba contra mí, moviendo con gracia mis castaños cabellos y ondeando ligeramente el vestido blanco y sucio que me cubría. La luna resplandecía con placer reflejándose en el verde de mis ojos e iluminando mi piel mortecina. Comencé a deambular cual espectro por aquel lúgubre lugar lleno de imágenes, lodo, hierba y catacumbas; caminé sobre ellas pensando en los desgraciados que continuaban dentro, aquellos que no habían tenido la fuerza suficiente para abrirse paso entre la muerte.


Algo dentro de mí había cambiado, y aunque ligeramente, también se reflejaba en mí exterior. En la avanzada hacia una primera presa, descubrí que podía escuchar cosas que antes no. El simple cantar de animales nocturnos llegó a hacérseme insoportable, y sentía el lejano aullar de los lobos como si se emitiesen justo detrás de mis oídos. También podía percibir los olores con mayor facilidad, en aquel momento me embargaba la humedad, una hediondez mortífera, el hedor a viejo, a tierra podrida; quise percibir la sangre, pero en aquel decrepito campo santo todo estaba muerto, seco.

Físicamente, mi piel se había tornado mucho mas blanca de lo normal, casi translucida; las venas se notaban con facilidad como delgados y palpitantes hilos sujetos dentro de la carne y sobresalían de manera evidente pero sutil. También me llevé una sorpresa cuando me rompí la lengua al sentir los filosos colmillos de los que ahora soy propietaria. ¡Oh!, Colmillos, para mí, uno de los sellos indiscutibles del vampiro. Con ellos obtenemos nuestro exquisito alimento fácilmente, limpiamente y sin mucho estrepito. Con grácil elegancia, logramos que la sangre ajena fluya caliente y viva por nuestra garganta, con el simple gesto de clavarlos sin vacilación en el cuello de la presa elegida.


Al poco tiempo de mi andanza entre la penumbra de un bosque marchito y un camino yermo buscando alimento, llegué al miserable pueblo del lugar. Quedaba bastante alejado del cementerio de donde había renacido. Al principio estaba tan confundida y embriagada por mis nuevos instintos y mi insufrible hambre, que no repare en preguntarme lo extraño de mi situación, pero en cuanto entre en contacto con aquel lugar, recuerdos claros como el agua llegaron a mi cabeza de manera inconstante y rápida.

Primero, aquella silueta corpulenta y a la vez huidiza asechándome entre las sombras; desorientación, trémula confusión, luego un agudo dolor en la garganta y el líquido rojo y caliente derramándose por mi cuello. A la final oscuridad, oscuridad hasta que desperté dentro del ataúd.
En ese momento de lucidez comprendí que aquellas personas —los habitantes del pueblo— me habían enterrado viva presas del pánico y del miedo ante seres de la noche. Optaron por acabar de raíz con todo aquel que fuera mordido. Recordé entonces que antes de mi muerte mortal, yo había sido testigo de algunos de aquellos actos; emprendí un viaje atrás en mi mente y pude ver de nuevo aquellos cuerpos sin vida, con expresiones aterradoras y completamente vacíos del líquido vital. Me vi además huyendo de casa entre la oscuridad de la noche y la espesura del bosque, y de nuevo la sombra. Sacudí la cabeza y volví a la realidad.

Todo estaba solitario, las calles despejadas, las puertas bien cerradas y un silencio atronador acompañado del silbido del viento lo invadía todo. Mi hambre se incrementaba con violencia y mi conciencia se diluía poco a poco. Sin saber bien lo que hacia y conducida por un instinto casi animal, avancé rápidamente olfateando la sangre: Me dirigí a una casa no muy grande pero familiar, y con una agilidad innatural salté y llegué hasta el balcón. Observé por la ventana con sigilo durante unos instantes y después sin poder contenerme más, irrumpí en la habitación y me lancé contra el cuerpo masculino y fornido que dormía en la cama. El hombre forcejeó y se defendió con todas sus fuerzas, pero para mi no era nada, para mi nueva naturaleza no era nada.

Al momento de alimentarme observé con claridad su rostro, era Steve mi prometido, por él había huido, por él me había arriesgado, y él sin embargo me había abandonado a merced del mal. Tensé mis labios con malicia y le mostré los filosos colmillos mientras sonreía; lo mire profundamente disfrutando su pánico y su miedo, llenándome de la adrenalina que rápidamente se esparcía por cada partícula de mí. Mientras, lentamente sosteniendo su cabello con mis manos, me acerqué a la vena palpitante que me llamaba con descaro y le hinqué los colmillos con garró.

Ah… que placentera fue aquella primera vez. Bebí y bebí sin control dejándome llevar por el éxtasis y la dulce sensación. Borbotones de sangre cálida me llenaban cual postre único y exótico, trazando un camino desde mis labios, boca, garganta; esparciéndose luego por todo mi cuerpo, brindándome una novedosa existencia. En ocasiones despegaba mis colmillos y me arqueaba para disfrutar entre jadeos. En esos momentos, la sangre que se deslizaba por la comisura de mi boca, salpicaba manchando las blancas sabanas y ofreciéndome un espectáculo que descubrí, me encantaba. Mi querido prometido ya no oponía resistencia alguna y yo seguí alimentándome de su sangre hasta saciarme y quedar completamente satisfecha.

Y esa fue la primera vez que probé el líquido carmesí vital, ahora es mi alimento favorito, mi vicio, mi mayor necesidad. No creo que nunca, aunque pasen milenios sobre mí, pueda cansarme o aburrirme de el.

En fin ahora tengo que dejarlos, el intercomunicador del apartamento esta sonando, seguro es Steve que ha venido a buscarme para ir juntos a dar una vuelta por la ciudad, además... ya es hora de comer.